Mi querido befis número uno.

.... Seguro el cansancio secundario a nuestra amistad tóxica hizo que tomáramos distancia, seguro lo fácil, seguro el orgullo, seguro  nuestra soberbia incapacidad para reconocer que los dos fallamos como amigos.
Fue el 2009 cuando el destino nos cruzó en una de tantos engranajes del tiempo, he olvidado detalles ya de ese momento, lo que si recuerdo es la risa chillona de aquel  niño consentido de mamá, de aquel que sufria en silenció la partida prematura de su señor papá. Que aventajado don aire de hacendado  del llano tenía ( creo que aún tiene) algo sátiro, un poco altivo, muy divertido, con  un ímpetu para vivir que yo siempre le he  envidiado; siento que es de esas personas que viven contal frenesí que  aún cuando vivan muchos años, seguro sienten no haber vivido lo suficiente.

Su personalidad para mí algo excéntrica ( yo el juicioso fiel acomado a las buenas pero aburridas, dirían algunos constumbres  de casa) mientras que el con sus manerismos, su risa estridente, la forma genuina para decir las cosas y que ha  otros les resultaban  incómodas, tal vez esa rareza unica  nos hizo empatizar  rápidamente.

Senti desde que lo conocí que su personalidad era un caparazón para ocultar si se quiere la fragilidad de su corazón y  de su alma. Lo único en común que teníamos fuera de los crespos que ambos tenemos ( así ahora el  los planche, tal vez hasta haya   caído rendido al alizado  con keratina de la siempre muy mencionada Epa Colombia)

Pese a que éramos tan distintos siempre respete esas diferencias, de hecho aún cuando no  lo crea, siempre fui un  admirador de su particular formar de afrontar la vida, deseaba ser un poco más Roine y un poco  menos Onel.

La vida siempre será un mezcla variada de emociones, sentimientos, de hechos y de circunstancias que  definen en nosotros muchas cosas profundas de nuestro ser.

Avanzo la vida... la cosa fue cambiando y el befis al que yo admiraba cambio ( dice que fue por qué alguna vez lo hice sentir inferior, si fue así  no fue conscientemente, pero que quedé claro que mi admiración siempre fue real, sobre todo honesta, nunca fui más que el, me quedaba difícil, ya que siempre lo considere mejor).

Siento que nuestra amistad cambio de tono por influencia de las hormonas juveniles, sobre todo  inmadurez que hizo y  deshizo de nosotros, nos volvió un poco quizá un montón más truanes, más pendejos y guevones.

Crecer conlleva a realizar ajustes en nuestra personalidad, no es que cambie realmente, pero si  se define mejor y en ese paso salen a flote esas inseguridades que creíamos haber blindado,se exponen  de tal manera que nos deforman en lo que somos hasta el punto de hacernos daño.

Seguro a mi befis le duelen muchas cosas como a mí, cosas que aún no  comprendo; se que soy para el un consumado traidor ( en eso sí tengo  una  certeza:  jamás traicione su confianza, mi lealtad siempre ha estado con él, aún cuando se ha esmerado en vengar, eso que  siente en lo que falle, aún cuando jamás le fallara). 
Tampoco es que yo  sea una perita en dulce.... he cometido errores si, pero ninguno de esos fue la traición.

En los treinta de la vida,  época de la madurez muchas cosas cosas no han cambiado aún cuando deberían, somos expertos en bloquearnos ( si por bloquear a una persona en las redes sociales milenials dieran premio, seguro los dos estaríamos en 1 y segunda posición, si es que no,  en un empate seguro).

Para mí querido Ex  befis número uno, se que será feliz aún cuando ahora busque esa felicidad en lugares donde no está, ¡ merece todo lo bueno! Seguro llegará a su vida eso que lo  haga brillar y sonreír, eso   que el universo a guardado celoso para el.



Escrito Por Onel Barón Niño






Posdata: si por curiosidad llegase a leer otras entradas de este blog, sepa que aún cuando parezca,no lo traicione, jamas lo haría.

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